Journal día 1

La fantasía de Chappell Roan culmina una edición histórica de Primavera Sound Barcelona

 Fontaines D.C., LCD Soundsystem y ANOHNI and The Johnsons fueron otros de los protagonistas de la última jornada principal en el Parc del Fòrum. Hoy, la fiesta Primavera Bits x Nitsa y los conciertos de Primavera a la Ciutat despiden el festival.

Chappell Roan

Chappell Roan. Foto: Clara Orozco

Una fantasía. Este era el término que mejor define la escenografía del concierto de Chappell Roan, quien instaló en el escenario Estrella Damm un castillo de formas góticas. La Princesa del Medio Oeste no es precisamente prisionera de tal fortaleza, sino dueña y señora, como quedó claro en el momento en que abrió su particular cuento de hadas con Super Graphic Modern Girl. A partir de allí, se sucedieron números de pop teatral, brillantina glam y torch songs, interpretados con el gesto exacto de quien ha pasado muchas noches ensayando frente al espejo mientras fantasea con llevar de la mano las emociones de miles de personas. Entre coreografías (HOT TO GO!), acercamientos a temas aún inéditos (The Subway), repasos a los trapos sucios de los exnovios (en forma de mensajes leídos para el escarnio público) y guiños a las chicas que fueron guerreras antes que ellas (a través de una versión de Barracuda de Heart), Chappell Roan y su banda hilvanaron el subtexto que identifica a todo buen texto pop: el placer nunca será culpable. Sobre todo, cuando es detonado por hits de la talla de Red Wine Supernova, Good Luck, Babe! y la final Pink Pony Club, coreada como un himno eterno.

El concierto de Chappell Roan cerró el triángulo de Supernenas pop que, junto a Charli xcx y Sabrina Carpenter, ha encabezado Primavera Sound 2025. Y unas horas más tarde en el escenario Amazon Music, Turnstile hicieron lo propio en lo referente a la tríada del novísimo rock que también ha desfilado por el festival, y que completaron IDLES el jueves y Fontaines D.C. el mismo sábado, llevando al escenario Revolut el corazón pop de Romance, cuya querencia melódica no ha menguado el músculo de su directo ni su inflamación política: los mensajes que proyectaron en la pantalla para denunciar el genocidio en Palestina así lo demuestran.

Fontaines D.C.

Fontaines D.C. Foto: Eric Pàmies

No fue la única consigna de llamada a la acción que se hizo oír en el Parc del Fòrum, ya que toda la jornada estuvo atravesada por la conciencia política, que unía bandas tan aparentemente disímiles como Black Country, New Road y Chat Pile. Los primeros interpretaron íntegramente el reciente Forever Howlong aplicando al chamber pop la intensidad por la que era conocidos en su anterior vida post-punk, y recordaron que, por más feliz que fuera este fin de semana, no deberíamos permitirnos desviar la atención del drama en Gaza. Palabras que fueron parafraseadas por Raygun Busch, vocalista de Chat Pile, en la que fue prácticamente la única intervención que no dedicó a comentar películas como quien loguea visionados en Letterboxd. Remansos de cinefilia para recuperar oxígeno antes de cada nueva embestida sludge.

 

Al listado de paladines de la paz debemos sumar también a Alan Sparhawk, quien tras unir los puntos entre el duelo en auto-tune de White Roses, My God y la electricidad desbocada rescatada del proyecto Retribution Gospel Choir, cerró con un tema todavía inédito, No More Darkness, en el que quien fuera la mitad de Low destila un mensaje esencial: “siempre que podáis, escoged la luz”.

Stella Maris

Black Country, New Road. Foto: Sergio Albert

Si hubo un concierto en Primavera Sound Barcelona 2025 con una agenda extramusical definida, ese fue sin duda el de ANOHNI and the Johnsons. El espectáculo, titulado Mourning the Great Barrier Reef, intercala las canciones de la artista con las grabaciones de entrevistas a diversos científicos que expresan con datos (y emoción) la grave preocupación por la destrucción del océano (y, por extensión, del planeta). Un réquiem en el que la voz inconfundible de ANOHNI, que hace dos décadas redefinió nuestra idea de los géneros y que ahora nos interroga acerca de nuestra relación con aquellos que pisamos y respiramos, desborda dolor, empatía e indignación, ya sea acercándose a la tradicional Sometimes I Feel Like a Motherless Child o adaptando Drone Bomb Me, originalmente envuelta en bases electrónicas, a la organicidad de cámara que aporta su formación actual.

La conmoción de ANOHNI and the Johnsons fue equilibrada por la fábrica de baile de LCD Soundsystem, cuyo directo sigue siendo siendo la encarnación que hace tangible la idea de “fight for your right to party”. James Murphy y los suyos diseñaron un espacio seguro en el que el ego se disuelve en un espíritu de comunidad feliz, mientras el repertorio aloja bienvenidas novedades -x-ray eyes, new body rhumba- junto a la terapia rítmica de Tribulations, Dance Yrself Clean y la eufórica All My Friends, perfecto punto final del concierto de los neoyorquinos y cierre simbólico para esta histórica edición de Primavera Sound Barcelona, que ya empieza a mirar hacia su próxima cita, del 4 al 6 de junio de 2026.

 
Carlita

Carlita

Esta tarde, las puertas del Parc del Fòrum volverán a abrirse para poner el broche de oro a esta edición de Primavera Sound Barcelona con Primavera Bits x Nitsa, una nueva colaboración entre el festival y Nitsa Club que forma parte del 30 aniversario del club más emblemático de Barcelona. Desde las 15:00 y durante ocho horas, el recinto del festival se convertirá en una gran pista de baile con vistas al mar por la que desfilarán Michael Bibi, con su concepción maximalista del tech-house, el maestro Paul Kalkbrenner, el balearic de la turco-italiana Carlita, el helio bailable de BUNT. y Ona, anfitriona de la electrónica barcelonesa.

 
Carlita

Kneecap

…Y del Fòrum, a las salas. Como es habitual, Primavera Sound Barcelona cierra el círculo con un epílogo en absoluto anecdótico de Primavera a la Ciutat. Sala Apolo, La (2) Apolo, Paral·lel 62, Laut y La Nau forman el circuito de escenarios por los que esta noche pasarán artistas que repiten después de sus actuaciones en las jornadas principales del festival -como Kim Deal, Los Campesinos!, Chat Pile o The Jesus Lizard- y otros llegados expresamente para esta clausura, caso de los norirlandeses Kneecap, con su irreverente rap-punk, el caos (des)controlado de Jane Remover y Sal del Coche, o las surcoreanas Sailor Honeymoon, que plantan cara con ruido revoltoso a la hegemonía K-pop. Todo confluirá en el fin de fiesta de Dave P. en Apolo, a quien ya hace algunas ediciones nombramos oficiosamente maestro de ceremonias del cierre de Primavera Sound.